Sólo pierden los valientes. Los que se juegan todo a doble o nada. Los que se dejan la piel en cada sentimiento. Los que a pesar de las dificultades encuentran la manera de seguir hacia adelante.


No importa cuantas veces toquen el suelo, porque seguirán levantándose con las mismas ganas.

Puedes traicionarles, mentirles y engañarles. Pero nunca acabarás con sus ganas de seguir peleando, aunque suene la campana, ellos seguirán golpeando.