No sé muy bien como decirte esto. Nunca fui el mejor expresando lo que siento. El caso es que no quiero que te vayas, y mucho menos perderte. La vida no es nada fácil, pero contigo siento que puedo con todo lo que se ponga por delante.

Tienes el poder de hacerme feliz con sólo mirarme a los ojos y sonreír como tú sabes. No cambiaría por nada del mundo tus abrazos, por sentir como me aprietas y al final me besas. Tus caricias incendian mis ganas. Tus mordiscos sacan mi lado más salvaje, ese que tanto te gusta. Adoro tus enfados, tu mal humor, tus malas palabras. Tu facilidad para sacarme de mis casillas y hacer que me desespere. Casi siempre por tonterías de las que luego nos reímos hasta quedarnos sin aire.
Eres magia. Eres vida. Eres la luz que me ilumina cada día. Y te quiero y te querré, toda la vida.