Lo cierto es que tardé en darme cuenta que no pintabas nada en mi vida.

Lo cierto es que salté al vacío por ti sin pensar en las consecuencias.

No importa el tiempo que pase, que siempre vuelves creyéndote con derecho a tocar la piel que antes se erizaba al sentirte cerca.

Eres incapaz de entender que ya no eres, sino que fuiste.

Que ahora tengo a alguien que saltó al vacío por mí sin pensar en las consecuencias.

Que vino para quedarse, para curar las heridas que causaron tus mentiras, tus engaños.

Ahora besa mis cicatrices y pinta con colores los días que dejaste grises.

Ahora sé lo que es mirarse en los ojos con los que yo te miraba.

Ahora tengo lo que quiero en mi vida.

Ahora lleno con amor el vacío tan grande que dejaste, y lo cierto, es que me encanta.

Hace que me suba por las paredes de alegría.

Hace que quiera perderme en cada esquina de la cama, esperar a que venga a buscarme y se libre la batalla más tierna de pasión y fuego.

Ahora sonrío, con más fuerza, con y sin motivo.

Ahora sé lo que es el amor de verdad, sin mentiras, sin engaños.

Sólo pienso en crear una vida a su lado, en seguir dando pasos hasta que nos hagamos viejos de cuerpo pero con la misma mirada sonriente de ahora.

Es mi sueño hecho realidad, todo por lo que luché y nadie supo valorar.

Aunque me costó volver a saltar al vacío por alguien, ahora lo hago de su mano, sabiendo que lo único que nos espera es ser felices toda la vida.

Es mi vida, es mi hogar.