Es un mal muy común en estos días pensar que por ser amigo nos va a regalar su trabajo. Si lo hace es guay y es el mejor pero eso sí, sólo cuando se le necesita para algo, sino no existe en el mismo planeta o en el mismo universo… El problema viene cuando el amigo intenta cobrar que ahí se convierte en un desagradecido y un interesado. Es increíble que haya gente que piense así pero es totalmente cierto. Seguro vosotros también lo habéis experimentado en algún momento.
 

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