Pasamos la vida con la idea de querer escribir un libro, sin darnos cuenta de que somos los protagonistas de nuestra propia historia. Con cada momento y con cada decisión marcamos nuestro propio guión. Se podría decir que cuando conocemos a alguien estamos leyendo un libro, al igual que le mostramos el nuestro. Con algunas personas simplemente mostramos lo que queremos, sabiendo que no formarán un papel fundamental en nuestra historia.

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