Que nadie mida tus sueños,
ni tus ganas de amar,
de sentir,
de dejarse llevar hacia lo que te da felicidad.

Que nadie te diga ni cómo ni cuándo.
Déjate llevar por lo que dicta tu corazón.

Siéntete libre de reír,
de llorar,
de disfrutar de los momentos de soledad,
del silencio.

Vive tu vida sin dejar de ser tú.

Equivócate las veces que haga falta,
que quien te quiere no se irá de tu lado,
si te quiere de verdad.

Y ahí entenderás que la vida,
es sentir.