Quizás ella no pida tanto, tan sólo quiere a alguien que la quiera de verdad. Que no hace falta que baje la luna, sino que la abrace fuerte cuando no haya luna.

Alguien que no escriba excusas en el calendario, sino que busque cualquier excusa para pasar más tiempo a su lado.

Alguien en quien pueda confiar, con los ojos cerrados, con la tranquilidad de saber que esta vez, su amor no será un castillo de arena.

Quizás lo único que pide es ser feliz, con alguien que aunque a veces no la entienda, nunca se vaya de su lado.

Alguien que no la abandone, ni la cambie por nadie.

Alguien que la quiera y le de estabilidad en este mundo de locos.

Alguien que le diga «te quiero», a gritos con sus ojos.

En definitiva, la persona que le haga entender porque las relaciones pasadas no funcionaron.

Ella, quizás no pide tanto.