Compartir tu vida con un peludo es lo mejor que puedes hacer en esta vida, porque aprenderás valores y grandes lecciones que sólo pueden enseñarte ellos. Por desgracia hay montones de perros y gatos abandonados, algunos tienen la “suerte” de acabar en un lugar de acogida, el resto tiene un final demasiado cruel. No hace falta dar más explicaciones creo que todos lo entendemos.

     Yo puedo hablar por mi experiencia y la verdad que no me arrepiento en absoluto de lo que he vivido y sigo viviendo con ellos. Son capaces de alegrarte un día aunque sea el peor del mundo. Siempre te reciben con la misma ilusión del primer día. Para ellos no hay las tonterías de los humanos, simplemente viven en el presente y eso es lo importante.

     Ahora que se acercan las navidades, no está de más recordar que un ser vivo no es un artículo de supermercado. No existen mejores ni peores, ni tampoco de “marca” como escuché más veces de las que me habría gustado. Además piensa en tus hijos, si la idea es que tengan un compañero peludo, si lo compras estás enseñándole que puede pagar por la vida de alguien, que todo el mundo tiene un precio cuando eso no debería ser ni un pensamiento.

     No quiero extenderme mucho más, creo que la humanidad está bastante concienciada con este tema pero quería hacer este post desde hace tiempo.

     Ya sabéis, comentad y difundid 😉

     Un saludo.