Hoy nos toca viajar por las emociones. Juntarnos con la familia para celebrar la navidad y repasar nuestros logros y nuestras cosas por hacer.

Hoy nos toca echar de menos a los que ya no se sentarán con nosotros en la mesa. Los que recordaremos con su sonrisa y aunque no los veamos los sentiremos muy cerca.

Hoy nos toca olvidarnos del reloj y ver como nuestro plato se llena una y otra vez.

Hoy nos toca volver a ser niños y dejarnos llevar por la ilusión. Vivir con los más peques la llegada de Papa Noel. Con las pilas cargadas y un manojo de nervios que nos harán dar mil vueltas antes de irnos a dormir.

Hoy nos toca ser felices, porque a pesar de todos los inconvenientes que nos encontramos a lo largo del año, podemos dar gracias de estar rodeados de nuestros seres queridos. Algunos a más distancia de la que nos gustaría, pero de igual manera sentimos su calor.

Hoy os deseo a todas y todos, feliz navidad.

Alberto Leiva