Eres el cuento que me apetece leer todas las noches.

Recorrer cada poro de tu piel,

pausarme en cada coma,

detenerme en cada punto,

coger aire y volver a empezar.

Sentir como tu corazón me llama cada vez con más intensidad, como me pide que llegue a tu boca.

Dejarme atrapar por tus manos que me agarran cada vez más fuerte.

Olvidarnos de todo por perdernos en ti y en mí.

Poner en «mute» la vida y los sentimientos a todo volumen.

Desordenar los besos por tu piel.

Encontrarme con tus ganas en cada mordisco.

Ser el cuento que te apetece leer todas las noches.