Es un mal muy común en estos días pensar que por ser amigo nos va a regalar su trabajo. Si lo hace es guay y es el mejor pero eso sí, sólo cuando se le necesita para algo, sino no existe en el mismo planeta o en el mismo universo… El problema viene cuando el amigo intenta cobrar que ahí se convierte en un desagradecido y un interesado. Es increíble que haya gente que piense así pero es totalmente cierto. Seguro vosotros también lo habéis experimentado en algún momento.
 

     Los que están más familiarizados con este mal son los informáticos que siempre acuden a ellos cuando el ordenador o el teléfono móvil les va mal o les ha dejado de funcionar. Eso sí… sin pagarles nada ehhh, no vaya a ser que cojan una enfermedad por cobrar dinero por un tiempo que van a perder con algo que no te funciona a ti. Pasa también con los que tienen un bar o una cafetería, que con la excusa de “es mi amigo”, van a tomarse algo con la intención de no pagar o que se les haga una “rebajita”.
 
    Lo mismo que ir al taller de un amigo a llevarle el coche, porque como es amigo me lo va a hacer más barato… Cómo los fontaneros, los electricistas, pasteleros y como no con nosotros los escritores. Sí queridos lectores barra lectoras, los escritores también sufrimos del virus del “es mi amigo”. Sacas un libro y pretenden que se lo regales porque como eres su amigo… 
 
     Se respeta muy poco el trabajo de las personas y cuando se trata de “amigos” es peor. Hay mucho aprovechado que intenta hacer de su problema el problema de los demás. El amigo informático está perdiendo su tiempo en arreglarte el ordenador o el teléfono móvil. Que menos que ser agradecido y respetar su trabajo. La gente se forma y se especializa en algo para ganarse la vida con ello, no para hacer obras benéficas con sus “amigos”. Pongo amigos entre comillas porque ya sabéis a que me refiero, a esos conocidos que no se acuerdan de ti hasta que tienen un problema.
 
     Sigo repitiendo lo mismo, respetar el trabajo de las personas es fundamental, y si es tu amigo, pues coño, ayudarle más todavía, e invitarle a una caña que te va a dar prioridad por ser amigo, pero respeta su trabajo y sobretodo valorado porque sino estás demostrando lo que te importa y quién es verdaderamente el interesado y el caradura.
 
     No sé que pensáis vosotros, dejar vuestro punto de vista en comentarios y contad vuestra anécdota con respecto a “es mi amigo”.
 
Un saludo!!