Todo final tiene un comienzo
Alberto Leiva Pallarés



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Cartas de guerra


"Carta 4: Carta de una enfermera"

   Querido Dimitri, hace ya dos semanas que te marchaste a la invasión de China. Desde entonces no he dejado de pensar en tí y en tus preciosos ojos azules, con esa mirada fría y penetrante que consigue ponerme el vello de punta con solo mirarte. Echo de menos el dormir entre tus brazos, el trabajar contigo en el hospital de campaña y el poder besarte y acariciarte. Espero que estés bien en China.

     Yo sigo en el campamento base de Londres, atendiendo a los heridos que nos llegan cada día más los que ya teníamos. Ayer llegó un chico Ucraniano de apenas quince años, al que hubo que amputarle las dos piernas, parece ser que le explotó una granada que el mismo lanzó.

     También nos llegó un sargento al que le habían disparado en la parte superior del hombro izquierdo. No hace más que quejarse y de querer marcharse de una vez al frente, dice que no quiere estar sentado en una cama de hospital mientras sus compañeros están combatiendo.

     La semana pasada recibí una carta de mis padres desde Dublín, los soldados rusos que están en irlanda están saqueándolo todo. Se llevaron todo de nuestra casa, hasta los ahorros que tenía mi padre guardados.

     Quiero que se acabe la guerra de una vez, ya no puedo más, no quiero ver morir a mas gente en mis manos, cada vez vienen soldados mas jóvenes, muchos llegan muertos. El otro día escuché decir a un oficial ruso que los americanos se estaban replegando para hacer una gran ofensiva, que era vital tomar China en un máximo de tres meses.

     También hablaba algo de un arma biológica que estaban desarrollando los chinos en unos laboratorios escondidos varios kilómetros bajo tierra, capaz de hacer que un soldado pueda seguir luchando quince minutos después de habérsele parado el corazon. Debes tener cuidado, si ahora te perdiéra no sé que sería de mi. En estos momentos eres lo único que me hace luchar cada día y ver que aunque todo este muy mal, hay alguien que me espera y me desea tanto como yo a él.

     Espero recibir una carta tuya en las próximas semanas, asi sabre que sigues ahí y que mi ilusión sigue viva.



Un beso, Jessica O'Connor.


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