La vida está para vivirla con el corazón y de una forma sincera. Donde no caben las mentiras, las traiciones, los engaños… La vida es un sueño de emociones y sentimientos.

Un camino que hay que recorrer. Donde nos caeremos después de tropezar, muchas veces y más de las que nos gustaría con la misma piedra. Pero tarde o temprano aprendemos a saber como caernos, conscientes de que no pasa nada por ello, que saldremos reforzados y con más ganas de seguir caminando. Con el tiempo valoramos los momentos, los pequeños detalles, esos que nos hacen sonreír de esa forma especial. Pasamos página de las penas y curamos el dolor, aunque dejen cicatrices. La vida es para vivirla, paso a paso, un aprendizaje constante.