Avanzar es perdonar y a la vez saber que no regresarás a quien te hizo daño.

Avanzar es dar las gracias por todo y de todo corazón. Por cada dolor de cabeza, por cada lágrima, por cada duda que no obtuvo respuesta.

Avanzar es entender que hay cosas que no tienes ni que entender, que no todo necesariamente tiene un porqué.

Avanzar es tirar la toalla, dejar la suciedad atrás y volver a empezar. Olvidarse de aquellas mariposas que envolvían el cuento perfecto.

Avanzar es cruzarse con esa persona y no sentir nada. Lo mismo que sentía mientras inventaba historias para unos oídos que sólo querían creer.

Avanzar es cambiar de prioridades. Tener un camino marcado y saber como, y con quien llegar a él.

Avanzar es atracar en los brazos de quien quiere navegar por todos mis mares, sin importarle los monstruos ni las tempestades. La misma persona que se muere por mi sonrisa como yo me muero por la suya.

Avanzar es seguir dando pasos cuando parece que tus piernas no quieren caminar.

Avanzar es aprender a soltar, a dejar marchar, a saber que ya fue suficiente.

Avanzar es quererte a ti tanto cómo quieres a quién te quiere.

Avanzar es mirar hacia adelante, pero sobretodo saber que lo que está detrás, no es más que experiencia para disfrutar de lo que de verdad importa, de quien de verdad importa.