A veces todo se vuelve oscuridad y por más que miramos no conseguimos ver.

A veces incluso hace demasiado frío. Tanto, que no conseguimos entrar en calor por mucho que nos abriguemos.

A veces nos perdemos en demasiadas cosas, olvidando a la persona que siempre nos encuentra.

A veces no sabemos expresar lo mucho que la queremos y lo mucho que nos hace falta.

A veces, todo se arregla con un beso sincero, directo, sin remitente.

A veces perdemos demasiado tiempo cuando en nuestro interior lo único que gritamos es «Te Quiero». A veces lo único que queremos es echar a volar y aterrizar en sus brazos.

Y allí es donde te quieres quedar a vivir para siempre. Con la persona que ilumina tus pasos, que calienta tu corazón y alimenta tus sueños. Con la persona que te hace reír, vivir y disfrutar de cada momento. Que te quiere por encima de todo. Que te apoya y te respeta. Que te coge de la mano y te dice vamos a hacerlo, aunque no haya luz, aunque haga frío.