Hay personas que se convierten en un sitio seguro donde refugiarse de las tormentas, donde quieres quedarte a vivir y que nunca se acabe. Hogares perfectos, escondidos de una realidad que a veces se clava y duele, incluso se retuerce cuando el dolor parece que no puede ser mayor. Personas que sin saberlo son todo.

Un universo encerrado dentro de un cuerpo.Para muchos es eso, un cuerpo, pero que para ti es todo, y quieres viajar, recorrer sus estrellas y sentir su calor, su respiración convertida en susurro que te mece y te arropa, que te hace soñar… Sueñas que la chimenea sigue encendida, que te abraza, que su mano acaricia tu cara, que sus labios te besan… y ahí es donde te quieres quedar, abrazado a tu hogar.